domingo, 4 de febrero de 2018

Hablemos de sexualidad con nuestros hijos e hijas



¿Qué ha hecho la sexualidad a los seres humanos- ella tan natual, para que no nos atrevamos a hablar de ella sino con vergüenza, para que se le excluya de las conversaciones y las reflexiones serias?



El Marco Curricular del Programa de Educación en Salud en Puerto Rico indica que la Educación en Salud debe contribuir al bienestar integral del estudiante. Por tanto, el fortalecimiento de una buena salud conlleva el educar y desarrollar actividades dirigidas a la promoción de la salud sexual. La cual se debe ofrecer en todos los niveles o grados del sistema educativo en Puerto Rico. Como maestra es mi deber ofrecer orientación clara y precisa que sirva para formar actitudes y creencias positivas acerca de la dimensión sexual del ser humano y su intimidad. Una educación dirigida a clarificar la información errónea y a disipar los mitos. También es mi deber orientar acerca de los peligros y riesgos que conlleva, iniciar una conducta sexual prematuramente. Es necesario fomentar la abstinencia sexual ante todo, pues es la expectativa que se tiene en nuestra sociedad de un joven en edad escolar. También se sugiere presentar información que los ayude a protegerse del abuso sexual infantil, la violencia, las Enfermedades de Transmisión Sexual, los embarazos no planificados y la equidad de género.
Todo esto conlleva un proceso educativo de establecimiento de valores para la toma de decisiones, el fortalecimiento de una buena autoestima, el establecimiento de buenas relaciones interpersonales, la comunicación efectiva, las destrezas de rechazo ante situaciones de riesgo. En fin, un sin número de actividades que propician que los jóvenes puedan ejercer un juicio propio a favor de su salud holística. La educación en salud sexual no es solo brindar información acerca de cómo cuidar las partes de su cuerpo. También conlleva hacer valer sus derechos y deberes como ser humano.

          Durante la etapa de la pre-adolescencia, los jóvenes tienen mucha curiosidad y es probable que si el hogar no le brinda la educación apropiada, los jóvenes busquen esta información afuera. El problema de esto redunda no en que busquen información, es en los lugares en donde la busquen. Tal vez utilicen los medios de información como la televisión o el internet, estos podrían brindar un mensaje erróneo acerca de lo que es la sexualidad y la responsabilidad que conlleva. O tal vez se atrevan a hablar sobre este tema con algunos de sus compañerito de su misma edad que probablemente estén tan desinformados como su hijo o hija. Mediante esta búsqueda los jóvenes podrían llegar a conocer cosas que no son pertinentes para su edad. Es por esto que les exhorto a que usted como padre, madre o tutor responsable busque información que lo ayude a servir como orientador principal en el tema de la sexualidad. Pues usted es la persona ideal para establecer los parámetros sobre lo que es correcto o no sobre el comportamiento sexual. Su familia y usted conocen las intimidades y situaciones por las cuales sus hijos puedan estar pasando y es mucho más fácil para usted brindar la información que se ajuste a sus valores morales y éticos. En cuanto a esto, no es mi deber infundir mis propios valores y visiones sobre temas que pueden ser controversiales, pero si pueden ser discutidos a modo de debate y que sean ellos mismos los que ejerzan un juicio propio. Aproveche esta oportunidad y no la pase por alto. Sus hijos necesitan poder tener la confianza de hablarle a usted sobre estos temas. Tal vez si usted se niega a orientar a sus hijos por desconocimiento o vergüenza, sus hijos no se atrevan a volverle preguntar. El siguiente enlace contiene información valiosa para usted y su familia. Anímese y hable sobre sexualidad con sus hijos o hijas.



                                

No hay comentarios:

Publicar un comentario